Contratar a Grupo Los Angeles Azules



Biografia

La música de Los Ángeles Azules no conoce de clases sociales ni intelectuales; se cuela al interior de cada persona. Es inmediata, directa. En Argentina, incluso el colectivo de música electrónica Zizek Urban Beat utiliza sus piezas para crear cumbias digitales. Así, ravers, rockeros, tibiris, darks, fresas y todo tipo de tribus urbanas se apropian de su música que procede de la más auténtica tradición popular. No extraña que al iniciar una aventura junto a Ocesa, que implica potenciar todas sus cualidades, se haya pensado en trabajar en un disco de versiones de su amplio repertorio en las que alternan con gente como Kinky, Los amigos invisibles, Ximena Sariñana, Saúl Hernández (Caifanes) y Carla Morrison, entre otros. Se trata de una producción de Camilo Lara, hombre orquesta del Instituto Mexicano del Sonido y con quien ya han alternado en directo, y Toy Selectah, experto en todo tipo de vertientes bailables y ex miembro de Control Machete. Si en el pasado Los Ángeles Azules han hecho versiones de Juan Gabriel, ahora toca turno a que grandes figuras del rock latinoamericano redimensionen un nutrido cancionero que el pueblo ha hecho suyo. Se trata de un patrimonio atemporal que permanece vigente a través de los años. El grupo representa el sonido de la cumbia hecha en México. Posee una gran energía que se filtra directo por la piel y una versión lírica del romanticismo que es sencilla y efectiva. Ellos han logrado que la gente haga suyas sus canciones, que las mantenga presentes entre generaciones y gente tan distinta. No encuentra limitantes, ya que estos Ángeles siempre han estado seguros que al cielo azul se llega bailando una cumbia, una de sus cumbias. En sus inicios se vieron vinculados al movimiento sonidero de la capital. Pocas agrupaciones se adaptan para alternar con estos DJs y MCs vernáculos. Su instinto natural para componer cumbias estaba allí desde el principio. Fue el señor Alfonso Zamudio, locutor radiofónico y especialista en el género, quien los cobijó para editar sus primeros discos, debutando en 1981.Para aprovechar la preferencia del público sonidero por todo lo que provenía de Colombia, promovió “La cumbia del acordeón” –su primer gran éxito- como si viniera de Sudamérica. Eran años de aprendizaje y formación a sangre y fuego. No llevaban un control sobre el número de copias vendidas, pero a la postre, aquella pieza primeriza rebasó el millón de ejemplares. Ellos se fogueaban en bailes y tocadas y paulatinamente ampliaban sus influencias. Además, se fueron incorporando más miembros de la familia, al tiempo que aumentaba su penetración al grabar el tema del programa más importante de cumbia de la estación Radio Ai. a música de Los Ángeles Azules no conoce de clases sociales ni intelectuales; se cuela al interior de cada persona. Es inmediata, directa. En Argentina, incluso el colectivo de música electrónica Zizek Urban Beat utiliza sus piezas para crear cumbias digitales. Así, ravers, rockeros, tibiris, darks, fresas y todo tipo de tribus urbanas se apropian de su música que procede de la más auténtica tradición popular. No extraña que al iniciar una aventura junto a Ocesa, que implica potenciar todas sus cualidades, se haya pensado en trabajar en un disco de versiones de su amplio repertorio en las que alternan con gente como Kinky, Los amigos invisibles, Ximena Sariñana, Saúl Hernández (Caifanes) y Carla Morrison, entre otros. Se trata de una producción de Camilo Lara, hombre orquesta del Instituto Mexicano del Sonido y con quien ya han alternado en directo, y Toy Selectah, experto en todo tipo de vertientes bailables y ex miembro de Control Machete. Si en el pasado Los Ángeles Azules han hecho versiones de Juan Gabriel, ahora toca turno a que grandes figuras del rock latinoamericano redimensionen un nutrido cancionero que el pueblo ha hecho suyo. Se trata de un patrimonio atemporal que permanece vigente a través de los años. El grupo representa el sonido de la cumbia hecha en México. Posee una gran energía que se filtra directo por la piel y una versión lírica del romanticismo que es sencilla y efectiva. Ellos han logrado que la gente haga suyas sus canciones, que las mantenga presentes entre generaciones y gente tan distinta. No encuentra limitantes, ya que estos Ángeles siempre han estado seguros que al cielo azul se llega bailando una cumbia, una de sus cumbias.