Contratar a Ricardo Arjona



Biografia

Ricardo Arjona nació el 19 de enero de 1964 en Antigua, Guatemala. Su padre lo inició en los gustos musicales. A los 3 años se trasladó a vivir a la capital del país, distante apenas treinta y dos kilómetros de su pueblo natal. Aprendió tempranamente a tocar la guitarra que el padre puso en sus manos y mostró una gran inclinación por ese arte. Como suele suceder, el colegio a veces va a contramano con las capacidades individuales y pretende inyectar conocimientos homogéneos a personas con capacidades y posibilidades bien distintas. Su paso por la escuela fue bastante frustrada, aunque obtuvo más de una docena de premios en concursos musicales estudiantiles. A pesar de todo ello logra el título de magisterio y ejerce la docencia. Esta experiencia es enriquecedora desde todo punto de vista. Ricardo Arjona reconoce que por la época en que le tocó dar clases en una escuela rural, sus ojos se abrieron a la cruel realidad guatemalteca. Obviamente, hay ojos que nunca ven. No fue el caso de Ricardo Arjona, extrovertido, rebelde, crítico de sus propias creencias. Se transforma así en un cantante de protesta, aunque con una visión compositiva profunda. Pero el camino de la crítica, religiosa, política o social, generalmente provoca el aislamiento. En esa búsqueda abandonó la música para dedicarse a la enseñanza de niños sin recursos. Dio comienzo a estudios de publicidad, arquitectura, ingeniería de sistemas en la Universidad San Carlos de Guatemala aunque solo finalizó la primera. Fue miembro de la selección nacional de básquetbol, conservando aún el récord de puntos en un encuentro y siendo elegido en varias ocasiones como mejor jugador; provenía de la liga profesional, jugando para los Leones de Marte. Y como la vida está siempre llena de paradojas, cuando la música ya no era prioridad tuvo la oportunidad de grabar un disco: “Déjame decir que te amo” (1985), que es la primera estocada intrascendente que le asesta al éxito (se cuenta que cada vez que lo ve en una tienda lo compra para que no se venda, dado que considera que es su peor disco). Cansado de escribir canciones para los demás, parte a Buenos Aires, y en la capital Argentina toca en bares y en la calle a cambio de monedas. Retorna a Guatemala al poco tiempo, luego de haber conocido a quien sería su esposa: Leslie Torres y madre de sus dos hijos: Ricardo y Astrid, todos de nacionalidad puertorriqueña. El verdadero salto de Ricardo Arjona se produce en 1990 con su segundo álbum “Jesús, verbo no sustantivo” y su ida a México, donde se convierte en la plataforma de lanzamiento de todo su talento y originalidad y comienza a recorrer América. Varios meses en el número uno de los charts locales permaneció el corte que daba nombre al disco y posicionó al mismo como uno de los más vendidos. Dos años más tarde ve la luz “Animal Nocturno”, con el que sigue cosechando éxito y que lo catapulta a lo más alto de la música latina (obtuvo sólo en México 13 discos de platino y uno de diamante). El reconocimiento no fue esquivo a Ricardo Arjona. Ha recibido varios discos de oro y la Gaviota de oro en Viña del mar, primera ocasión en que ese galardón es otorgado a un músico por elección del público. En 1994 vuelve al ruedo musical con Historias, superproducción que se transforma en un icono (27 discos de platino y dos de diamantes) y que le abre las puertas del resto del mundo. Si el Norte fuera el sur de 1996 plasma canciones de un Arjona más jugado en materia política que incluso le vale alguna censura en ciertos países. Tal vez por haber aprendido la lección, dos años más tarde saca “Sin daños a terceros”, uno de los álbumes más ligth de toda su creación, pero que vendió medio millón de copias en su primer día en las tiendas. En 1999 publica un compilado de 17 temas de sus primeros discos que se llama justamente “17 éxitos” más un disco de su concierto en vivo cuyo título no será más original que el anterior: “Vivo”. Seguirán discos como “Galería Caribe” con la colaboración de Cuco Peña, que implicó una gira de un año de duración, “Santo pecado” que denota la experiencia y madurez musical de Ricardo Arjona. A fines del 2004 presentó su DVD Solo, con música e historias de su vida. “Lados B” es de sus últimas producciones. En síntesis, Ricardo Arjona es uno de los artistas más reconocidos y respetados de Latinoamérica y ya han empezado a caer las fronteras para su particular música. Se podría decir que, salvando las distancias, se trata del Serrat latino; más urbano, más simple, pero igual de profundo. El hombre que le canta al amor, a la injusticia, a la pobreza, a las cosas cotidianas, en un idioma simple, sin laberintos lingüísticos. Su vida multifacética no se limitó a la docencia o el deporte; participó de la novela “Alcanzar una estrella”. Contratacion de Ricardo Arjona, Contratar a Ricardo Arjona.